
Estar sin ti clama una lluvia oscura
de abrojos,por su andar.Un leño ardido.
Un sabor a hiel que, ciervo herido,
ensangretado brama de amargura.
Ansiado aquel disfraz de roca dura
que fuera un día en esta sombra, asido
a la pólvora lenta de tu olvido
naufraga el labio, el pecho de ternura.
Entre brasas y brumas y desvelo,
y vacías estancias y habitadas
donde el recuerdo alba es y desaliento,
tu voz invoco y me responde el hielo,
salgo al jardín y rosas son espadas.
Si acaso allí,por el fulgor del viento.........
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