Estos dias estuvimos en Cadiz,como hacemos todas las mañanas nos vamos a dar un paseo por el casco antiguo con mi sobrino Jesús.
Esta vez nos llevo al museo de la plaza de Minas, donde después de bajar y subir escaleras dimo con lo qué el quería qué yo viese, y por unos momentos volví a mi niñez y creí estar en el colegio Arboli viendo a la Tía Norica y su nieto Batillo,donde reía y gritaba pasándomelo en grande,pero volví a la realidad y sentí pena al verlos detrás de un cristal donde sus cuerdas colgaban pero teniéndolos inanimado, y pensé, qué ellos me veían a mi igual qué yo a ellos,y Batillo estaría diciendo ! abuelita, abuelita !¿esta no es la niña qué solía ir a vernos?,su abuela le dirá si, pero los años han pasado por ella y se ríe menos , aunque hoy Batillo le hemos dado una alegría !hacia tantos años que no nos veía! seguro que le esta sumamente agradecida a su sobrino por haberla traído.
Y ahora Batillo,nosotros seguiremos aquí detrás del cristal de este museo, y ella se quedara detrás del cristal de su vida.
1 comentario:
Tita me ha gustado mucho la carta y yo si que os estoy agradecido a tito y a ti por compartí estos sencillos pero felices ratos, espero que estos momentos se repitan muchas veces y darnos estos paseos gaditanos por callecitas y plazas, mientras cuentas tus vivencias de gaditana...mi rosita temprana..la flor mas bella de andalucia..besos.
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